Archive for junio, 2007

La fundación Más Árboles plantará 100 millones de ejemplares en España

junio 23, 2007

EUROPA PRESS
BARCELONA.- El presidente de la Fundación Más Árboles, Javier Sánchez, ha presentado en Barcelona el proyecto ‘Plantar 100 millones de árboles como barrera a la desertización’, que sembrará árboles en toda España para “erigir una barrera verde contra el cambio climático” en un período de cuatro años.

Todavía no están definidos los equipos de trabajo, las redes de participación ciudadana ni las zonas donde se sembrará. El proyecto impulsará la plantación en zonas forestales y rurales, pero también en polígonos industriales, carreteras, vías férreas y zonas urbanas, entre otras.

Se necesitarán 30.000 hectáreas de terreno. Los árboles que plantará la fundación son los necesarios, afirmó Sánchez, “para mantener el consumo español de madera y derivados”. Según relató, escogerán las especies adaptadas a las distintas zonas.

En su intervención, Sánchez destacó la biodiversidad del planeta y acusó a la Humanidad de “talar los bosques y alterar el ciclo hidrológico natural”, lo que “afecta a los organismos vivos”.

Garantía de vida
Según él, “los cambios medioambientales están creando problemas en muchas zonas de la Tierra”, por lo que se deberá “promover un cambio de ciclo y de paradigma a favor del medio ambiente. “El árbol es el eslabón más débil de la cadena”, advirtió.

Durante el I Encuentro internacional amigos de los árboles, realizado en Barcelona y organizado por la Fundación Más Árboles y la empresa agroforestal Maderas Nobles de la Sierra Segura, Sánchez instó a todos los agentes sociales a responder activamente para “reforestar” y devolver al árbol “el valor cultural que siempre ha tenido de ser el garante de la vida”.

Por su parte, el director de Maderas Nobles de la Sierra Segura, Juan Valero, explicó que, en un plazo de 20 años, 10 árboles pueden llega a absorber 2.000 kilos de CO2. “Al plantar un árbol, plantas futuro”, sentenció. Por ello, su empresa ha lanzado esta iniciativa de reforestación de España.

Fuente: El Mundo.es

Al Gore: ‘Si se derrite parte de Groenlandia el efecto en Manhattan sería peor que el 11-S’

junio 23, 2007

EFE
BARCELONA.- El ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore, autor de la película ecológica ‘Una verdad incómoda’, ha advertido en Barcelona que la lucha contra el cambio climático es tan importante como luchar contra el terrorismo y ha acabado proponiendo que el dinero de la guerra de Irak vaya a medioambiente.

“El terrorismo no es la única amenaza. Si se derrite una parte de Groenlandia los efectos sobre Manhattan serían mucho peores que el atentado del 11-S”, ha manifestado el ex vicepresidente mientras un gráfico mostraba cómo las aguas invadirían Nueva York.

Para Al Gore, “luchar contra el cambio político no es sólo una cuestión política, es una cuestión moral”, porque a su juicio estamos ante el verdadero gran enfrentamiento “nuestra civilización contra la Tierra”.

“No es una cuestión política. Es una cuestión ética. Es moral. Si permitimos esto el daño al planeta será tal que destruiremos ciegamente nuestra civilización y el futuro de nuestros hijos. Tenemos que cambiar”, ha manifestado hoy Al Gore.

Gore ha denunciado que “estamos quemando combustibles fósiles a un ritmo que en menos de 45 años los niveles de CO2 doblarán los actuales, lo que según la comunidad científica del mundo sería una catástrofe”.

Al Gore ha participado esta tarde en el I Encuentro Internacional de Amigos de los Árboles, que ha finalizado hoy en Barcelona y que impulsa la fundación que quiere plantar 100 millones de árboles en España para frenar la desertización.

“Plantar árboles no es la única solución pero es parte de la solución para la crisis climática”, ha manifestado Gore apoyando esta iniciativa española.

‘Primero, salvemos al planeta’
Gore ha repasado distintos glaciares o casos como las nieves del Kilimanjaro o los casquetes árticos que están desapareciendo a causa del calentamiento global.

“Esto supone amenazas como las enormes masas de hielo del Himalaya que pueden desaparecer, lo que supondría amenazar ríos como el Ganges o Yang-tse, lo que supone que el 40% de la población del mundo depende del agua que tiene sus fuentes en la heladas cordilleras de esta montaña de Asia”, ha asegurado este político demócrata.

En opinión de Al Gore, rebatiendo a sus críticos, “no se puede hablar de ciclo, como hacen algunos escépticos, ya que tenemos en esta época los niveles más altos de CO2 de los últimos 1.000 años”.

En su larga conferencia, Gore ha explicado que la mayoría de la gente piensa que la Tierra es tan grande que la acción de los individuos no puede mejorar nada, “pero nuestra civilización es tan poderosa que se puede conseguir un cambio”.

“Los diez años más cálidos han estado entre los últimos 14 y en el mismo tiempo se han calentado también las aguas de los océanos y todo esto, según algunos científicos, provoca fenómenos extremos como ciclones, los huracanes o los tornados, que han aumentado su potencia y su número en un 50% a causa del calentamiento global”, según el ex vicepresidente demócrata.

Gore ha recordado que “después del Katrina en Nueva Orleans casi 150.000 ciudadanos no han podido volver a su casas, y me da vergüenza cómo se ha gestionado esta crisis. Muchos piensan que con el Katrina ha empezado el período de las consecuencias del calentamiento global”.

“No podemos hablar de colonizar otros planetas cuando somos incapaces de evacuar Nueva Orleans”, ha ironizado Al Gore en su conferencia, por lo que ha reclamado que “primero salvemos al planeta”, lo que a su juicio pasa porque Estados Unidos suscriba el protocolo de Kioto y haya una acción internacional contra el calentamiento del planeta.

El sector asegurador ha perdido 1.000 millones de dólares por estos desastres naturales y tras señalar esto, Gore ha repasado las zonas que corren más peligro, entre ellos África, el Amazonas o la propia España.

La crisis ya ha comenzado, según Al Gore, quien ha puesto de ejemplo que “en la India murieron 1.500 personas por temperaturas de más de 50 grados el pasado año, y España está incluida en las áreas donde el calor será más intenso”.

Fuente: El mundo.es

Secretario de Turismo anuncia saneamiento de la Laguna Gri- Gri en Río San Juan

junio 23, 2007

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RÍO SAN JUAN.- El Secretario de Estado de Turismo, Félix Jiménez anunció a los residentes de esta comunidad costera la terminación de la construcción de su sistema sanitario, así como la construcción de una planta de tratamiento y el saneamiento total de la Laguna Gri – Gri.

Jiménez, quien presidió un encuentro con representantes de las fuerzas vivas de la población, afirmó que a más tardar en octubre de este año se iniciarán los trabajos.

El funcionario de Turismo refirió que previo a la regeneración de la Laguna Gri – Gri se procederá a la reubicación de alrededor 84 familias que residen en la margen del canal.

“La Laguna Gri – Gri será desarrabalizada, saneada y regenerada para que vuelvan las excursiones procedentes de todo el país como ocurría antes”, sostuvo Félix Jiménez.

Jiménez expresó que recibió instrucciones precisas del Presidente Leonel Fernández para que la cartera que dirige desarrolle las mencionadas obras.

El Secretario de Turismo adelantó que los recursos de estas obras provendrán de la tasa aeroportuaria que pagan los pasajeros que entran y salen del país tanto por vuelos regulares como charters.

Jiménez también trató a los presentes el tema de las gestiones realizadas con el administrador General de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales, ingeniero Radhamés Segura, encaminadas a resolver el problema energético que prevalece en la comunidad y que obstaculiza la operación a toda capacidad del acueducto del poblado.

Durante su oratoria en presencia de hoteleros, tours- operadores, empresarios, religiosos, autoridades civiles y militares y representantes de otros segmentos de la población de ese municipio, Félix Jiménez aseguró que la actual gestión tiene como objetivo y meta el saneamiento y desarrabalización de todos los destinos turísticos de la República Dominica, y en ese sentido indicó, que Río San Juan no es una excepción.

Jiménez escuchó las inquietudes, sugerencias y sostuvo intercambios de ideas con los asistentes, entregando luego el Consejo de Desarrollo Turístico de Río San al funcionario un documento contentivo de sus demandas.

El Secretario de Turismo estuvo acompañado de los Gobernadores de Puerto Plata y María Trinidad Sánchez, César José De los Santos y Arístides Victoria, respectivamente. Además del Obispo de Puerto Plata, Monseñor Julio César Corniel Amaro, que es oriundo de la zona, y los subsecretarios de Turismo Bernardita Abbott de Finke y Rufino Jiménez. El síndico de Río San Juan y demás autoridades del municipio presentes allí valoraron y agradecieron las obras anunciadas por el ministro de Turismo, Félix Jiménez.

Fuente: Nuevo Diario

Dilemmas in the Evolution of the City

junio 22, 2007

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In his contribution to the Global Cities  (Tate Modern) exhibition, Rem Koolhaas outlines what we stand to lose through the regeneration of our cities.

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Fuente: bd

República Dominicana, Cuba y Haití crean el Corredor Biológico del Caribe

junio 22, 2007

(EFE).- Los gobiernos de la República Dominicana, Cuba y Haití decidieron crear el Corredor Biológico del Caribe, una figura que busca reducir la pérdida de diversidad en el conjunto de esta región y, en particular, en el país haitiano, dijo hoy una fuente oficial. El director para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Ricardo Sánchez, dijo a Efe en Santo Domingo que los ministros de Medio Ambiente de los tres países firmarán esta semana el documento de creación del corredor.

Sánchez, quien anunció este acuerdo durante el Quinto Foro entre África, América Latina y el Caribe para la lucha contra la Desertificación, destacó los lazos culturales y las características comunes que las tres naciones poseen en aspectos como su historia, su origen geológico, sus movimientos migratorios y sus ecosistemas.

A partir de estos puntos de conexión, los ministros de Medio Ambiente de la República Dominicana, Max Puig; Cuba, Fernando González Bermúdez, y Haití, Jean Marie Claude Germain, han acordado emprender estas relaciones de colaboración.

El documento, al que tuvo acceso Efe, expone que el Corredor Biológico del Caribe es un espacio geográfico delimitado, que proporciona conectividad entre paisajes, ecosistemas y hábitats naturales o modificados.

El corredor, además, asegura el mantenimiento de la diversidad biológica, de los procesos ecológicos esenciales y evolutivos y de los servicios ambientales que proporcionan.

Sánchez señaló que este corredor ofrecerá a Haití soporte tecnológico para el desarrollo de capacidades en materia ambiental, así como para la recuperación de ecosistemas y, al mismo tiempo “permitirá luchar contra la pobreza y aumentar la calidad de vida de los haitianos”.

La colaboración se concretará en acciones como la recuperación de la cuenca del río Artibonito, donde se genera la electricidad que surte a la capital haitiana, Puerto Príncipe, así como iniciativas de educación ambiental de niños y jóvenes.

También se capacitará a personal de Haití en diferentes especialidades, para lo que se contará con personal de habla ‘creole’ (idioma haitiano) que reside en Cuba y en República Dominicana.

Sánchez no precisó el presupuesto con que contarán estos programas, ya que “en este momento, más que el cuánto, es importante el qué, el cómo y el cuándo”, aseveró.

Además del apoyo del PNUMA, Sánchez confió en que dispondrá de respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y también del Ministerio de Medio Ambiente español, cuya titular, Cristina Narbona, “ha sido realmente un puntal en la colaboración de España con América latina y el Caribe”, apostilló.

Representantes de 60 países participan en este Quinto Foro entre África, América Latina y el Caribe para la lucha contra la Desertización.

Las jornadas están dedicadas a intercambiar informaciones y compartir experiencias de cara a la resolución del problema de la desertificación, que afecta a 1.200 millones de personas, en especial en países subdesarrollados.

El evento finalizará oficialmente mañana, aunque las sesiones de trabajo concluyen hoy, ya que la jornada final será una visita a un proyecto de recuperación ambiental de una zona degradada en el sur del país. EFE

Fuente: NUEVO DIARIO

“No estamos preparados para afrontar la sequía”

junio 22, 2007

La sentencia es del profesor suizo Martin Beniston, quien acaba de participar en el Foro Internacional de la Sequía, celebrado recientemente en Sevilla.
Científicos y responsables políticos han coincidido en que es necesario tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y las consecuencias socio-económicas y humanitarias. Entrevista.

Doctor en Ciencias Atmosféricas, Martin Beniston es experto en investigación climática. Dirige el Departamento de Cambio Climático de la Universidad de Ginebra desde el que se desarrollan sistemas de predicción del cambio climático y se investigan las repercusiones sociales y ambientales del calentamiento global de la atmósfera.

swissinfo: Usted ha participado como experto en el Foro Internacional de la Sequía ¿Cuál ha sido su contribución a este encuentro?

Martin Beniston: En nuestro departamento de la Universidad de Ginebra trabajamos en la simulación de modelos climáticos. Mi tarea ha consistido en exponer los escenarios que se avecinan y el modo en que las sociedades del futuro pueden verse afectadas por el cambio climático, así como los efectos que puede tener el calentamiento global sobre las poblaciones.

swissinfo: Hay expertos que mantienen la opinión de una relación fatal entre cambio climático y sequía. Otros, por el contrario, afirman que la sequía forma parte de un comportamiento cíclico de la naturaleza. ¿No es esto una contradicción?

M. B.: Yo creo que una opinión no invalida la otra. Es cierto que las sequías pertenecen a un ritmo cíclico de la naturaleza. Pero también es verdad que hay ahora otros riesgos añadidos porque el clima está cambiando y habrá menos precipitaciones en determinadas regiones del mundo.

Por tanto, no hay contradicción entre esas dos opiniones. Se trata más bien de que ese comportamiento cíclico va a ser mucho más crítico a partir de ahora. Y no deberíamos olvidar que el hombre también interviene en esta situación sobreexplotando el suelo para atender a las nuevas necesidades de esas sociedades. Hay por tanto una combinación de factores climáticos y humanos.

swissinfo: ¿Cómo podría resolverse ese conflicto entre las necesidades de agua de la población, es decir, del hombre, y las del medio ambiente?

M.B.: En estos momentos y con el desarrollo tecnológico actual depende enormemente de la capacidad económica del país afectado. En Estados Unidos, por ejemplo, la zona sur de California se aprovisiona de agua de unas fuentes que están a más de 700 kilómetros de distancia. Esto es inviable para países no desarrollados, que son la mayoría de los que padecen sequía.

No veo soluciones tecnológicas a corto plazo. La solución tradicional es la migración, pero ello plantea graves problemas de índole económica, política y social. No soy muy optimista y creo que en el futuro próximo se producirán situaciones humanitarias muy delicadas.

Martin Beniston en un debate.   (swissinfo)

swissinfo: La previsión parece ser la palabra clave en la gestión eficaz de la sequía. ¿Cómo entiende usted esta previsión?

M. B.: Desde un punto de vista científico hay dos tipos de previsiones: por un lado, la simulación de modelos a largo plazo que describa, por ejemplo, un mapa de la sequía a mediados o finales de siglo; por otro, las previsiones a corto plazo de carácter estacionario, es decir, predicciones en el plazo de un año que permitirían la adecuación de los cultivos a la previsión de precipitaciones. El problema es que este tipo de previsión de temporada no es todavía demasiado fiable.

swissinfo: ¿Qué opinión le merece en general la actuación de los gobiernos de cara a la gestión que hacen de sus recursos hídricos? ¿Existe algún modelo a seguir?

M. B.: Mi opinión es que no es muy buena la gestión que hacen del agua. Por ejemplo, la privatización del agua es frecuente en muchos casos. Pero creo que en los países pobres el agua no debería ser objeto de comercio. El acceso al agua debe ser un derecho de todo ciudadano.

Por el contrario, en los países ricos, los ciudadanos deberían pagar el precio real del agua que consumen, para frenar así el despilfarro. Pero este modelo de coste real no puede ser trasladado a los países pobres. La privatización va más lejos del precio real, pues implica la necesidad de obtener un beneficio para la compañía gestora.

swissinfo: ¿Hay medidas concretas que puedan tomar los gobiernos?

M. B.: Los gobiernos, y especialmente los de aquellos países que padecen sequías, deberían disponer de inventarios precisos de sus recursos hídricos, incluyendo las aguas subterráneas. Sólo a partir de ese conocimiento podrán llevar a cabo una gestión eficaz.

swissinfo: ¿Qué puede aportar Suiza en materia de gestión razonable de recursos hídricos?

M. B.: Hay en curso bastante proyectos con países en desarrollo, especialmente de África central y meridional. En general se trata de pequeños proyectos, como llevar el agua hasta un pueblo o instalar una planta potabilizadora para mejorar la calidad de vida de la población. Ahora bien, cuando se lleva el agua hasta una población cambia drásticamente la situación económica y la estructura social del pueblo, en especial de los niños y las mujeres, que antes pasaban la mayor parte del día acarreando el agua y ahora disponen de tiempo para dedicarse a otras cosas.

swissinfo: ¿Cuáles son las principales líneas de investigación en Suiza sobre gestión del agua?

M. B.: La principal es el estudio de la disminución de los glaciares debido al calentamiento global. Las previsiones para finales de este siglo indican una disminución de nuestros glaciares entre el 50% y el 90%. Hay que tener en cuenta que los glaciares son importantes para el equilibrio hídrico de ríos como el Rin o el Ródano. Esta disminución del aporte de agua tendría consecuencias graves sobre el sector agrícola y el energético.

Otra línea de investigación es la variación en la distribución de las precipitaciones. En el futuro tendremos inviernos más lluviosos y veranos mucho más secos. Debemos empezar a plantearnos las consecuencias de esta variación.

swissinfo: ¿Cree usted que convendría institucionalizar encuentros internacionales como el Foro de la Sequía celebrado en Sevilla?

M. B.: A nivel académico hay muchas reuniones. Pero es importante unir a científicos y políticos en la lucha contra la sequía. Observo una creciente preocupación por parte de estos últimos y sería deseable dar continuidad a esta colaboración.

Entrevista swissinfo, José Wolf, Sevilla.

Política social en República Dominicana 1930-2007 : ¿inclusión o asistencialismo?

junio 21, 2007

El Centro Montalvo puso a circular el miércoles 30 de mayo el libro “Política social en República Dominicana 1930-2007 : ¿inclusión o asistencialismo ?”, donde se analizan las características de la asistencia social a la largo de las últimas siete décadas. Durante el acto se presentó asimismo la propuesta del Observatorio de Políticas Sociales, una iniciativa del Centro Montalvo para el monitoreo ciudadano del gasto social.

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Beyond the Garden

junio 21, 2007

By Eva Hagberg

Landscape architect Cornelia Hahn Oberlander discusses her ahead-of-the-curve career in sustainability.

Based in Vancouver, Canada, the German-born, Harvard-educated Cornelia Hahn Oberlander developed her eco-conscious yet minimalist approach to landscape architecture—with a current focus on green roofs—way before Al Gore made it cool to care. Oberlander’s projects include a roof garden for Moshe Safdie’s Vancouver library, the city’s Robson Square development, and a collaboration with New York City-based landscape architect Hank White on the currently-under-construction new New York Times building. The 82-year-old Oberlander is the recipient of, among other accolades, the Order of Canada, and of the Royal Architectural Institute of Canada Allied Medal. She recently spoke to Eva Hagberg about the importance of landscape, the necessity for green, and the problem with city roofs today.

Tell me about your background. I read a quote that said you knew you wanted to be a landscape architect at 11 — how did you know that?

I became interested in the garden through my mother, who was a horticulturist. She wrote books for children on gardening. I sat in the studio of a very famous German artist who did the painting of me that depicted an imaginary town on the Rhine, with roads that met the river at right angles, with streets that had little brick houses, and with green spaces. I asked the artist “What’s the green space?” and the artist said, “These are parks.”

My mother said, “You have to drive a bulldozer if you want to be a landscape architect.” I grew up in a farm on New Hampshire—I came to America when I was sixteen—where there was, luckily, an old Ford tractor which I could drive without a license.

From there I went to Smith College and then to Harvard Graduate School of Design when the head of architecture was Walter Gropius and there I learned my fine profession. Dan Kiley and James Rhodes had been there before me and in 1938 had published a manifesto in Progressive Architecture not to do with our gardens—the gardens of the Beaux Arts—but modern gardens as they were discussed in Sweden.

I was very much influenced by the teaching at Harvard, especially basic design, which was taught by Josef Albers and others. And that made me learn about design, which you can apply to buildings as well as a landscape.

Who do you consider your mentors and how have they impacted your work?
The early mentors certainly were James Rhodes and Dan Kiley for whom I worked. I was definitely influenced by the modern design that was available to the public through Philip Johnson’s early exhibitions at MoMA. Of course the international style was taught at Harvard where we had collaborative problems to solve, between architects and planners, which is not always done. So I was educated to understand architecture as well as landscape architecture.

I think now there are schools of architecture and landscape architecture that are converging—The University of Oregon, in particular.

You’ve been in the business for a long time —almost 50 years—what kinds of changes have you seen in the world of landscape architecture? What kinds of changes are you anticipating in the future?

I gave a lecture at Smith in 2001 about landscape architecture breaking new ground. Why do we have to break new ground? Because over the last fifty years several landmark events occurred that affect our lives and the profession of landscape architecture in particular. Rachel Carson’s Silent Spring, Ian McHarg’s Design with Nature, the United Nations conferences on the environment and human settlement were some of the most important events that changed how we should work.

And only this past year, in November and December, did I have a feeling when I was in New York that people are catching on that we have to work differently. That is of course largely due to Al Gore’s The Inconvenient Truth, and by another film by Edward Burtynsky, a Canadian photographer, called Manufactured Landscapes.

Today, landscape architects and architects and engineers have a critical role to play in mitigating the impact of environmental degradation of our planet. I’ve told this to many people in many places and people still don’t believe it.

Why not?
People sit in front of their computers and they think the computer will get them all the answers without comprehending the depth of ecology or the power of observation of the land. And that has to do with their training going back into early childhood education. Can you tell me kids in New York know the trees in Central Park? And the trees aren’t labeled, so they just don’t see it. And the nannies sitting with them on 86th and 5th, they just worry that the kids don’t get too dirty in their little sandbox.

The good changes are due to LEED in the U.S. Green Building Council. They are pressing the landscape architects and the architects to build green. And that’s good, but there’s more to it.

Ecology is more than just another part of design. It must be viewed holistically, the genus loci, or spirit of the place. If we can accept this we will be successful as teams of landscape architects transmitting to the users new, aesthetic dimensions based on ecological design. Today, all my work is directed to storm water management, limiting footprints of buildings, and green roofs. And that’s how the profession has changed from garden-making. So if you do a garden now, you have to collect the rainwater for irrigation. If we do a private residence, we have to teach the people that own this piece of land that you have to have permeable pavement that allows the water to go down to the earth and not to the trench drain.

You’re very active in terms of environmental and community service – why is that so important to you?
Community service is very important because I design play areas or little parks and they’re all part of the community.

Where do you see landscape architecture’s role in terms of changing the way we live?
Land is scarce. People will have very small gardens, if at all, and so we have to use the ground that we’re taking for building and build usable space. There’s been a population explosion. In 1950 only thirty percent of our population lived in a city, but today it’s more than fifty—almost eighty percent, I believe. There are population pressures on the city, people want to live in the city, they no longer live in the country and that changes our work.

For example, for the New York Times building by Renzo Piano I teamed up with a landscape architect from named Hank White (of HM White Site Architects). There will be a courtyard, a minimalistic courtyard, and a roof garden on top. In order to be able to do this type of work in New York, it was necessary to have a micro-climatic study done, to show where the light was best, where the wind would not allow people to sit outside. This study has just won the merit award of the American Society of Landscape Architects.

What is your take on the interest in landscapes like green roofs?

I wrote an introductory manual to green roofing with Elisabeth Whitelaw and Eva Matsuzaki. Why am I interested in green roofs? First of all it’s the island effect, slowing down water, and making it aesthetically pleasing to look at. Are you looking at a gravel roof from your office?

I’m looking at a tar one.
Yes, it’s a sea! If you would make those green, you would increase the biomass, you would increase the pleasure of people by giving them something green to look at.

Fuente: MetropolisMAG

Celebración de la Ciudad

junio 21, 2007

Por Luis Fernández-Galiano

El clima es el problema, la ciudad la solución. Así podría resumirse el espíritu del más ambicioso programa urbano de eficacia energética lanzado en Estados Unidos. Promovido por la ciudad de Cambridge, en Massachusetts -sede de universidades como Harvard o MIT-, el plan parte de la premisa que de “muchos de los más difíciles desafíos medioambientales del planeta pueden ser abordados y resueltos por las ciudades”. Sus impulsores, Douglas Foy y Robert Healy, defienden en el Herald Tribune que, frente a la visión convencional que asocia sostenibilidad y naturaleza, la ciudad densa es más verde que la construcción dispersa, porque es más eficaz en el uso de la energía, el agua y el territorio: la ciudad de Nueva York consume menos energía per cápita que cualquier Estado de la Unión. Si la principal causa del cambio climático son las emisiones de CO2 en la combustión de carbón, petróleo o gas para producir energía que se consume en edificios -casi la mitad del total- o el transporte -un tercio-, parece razonable concentrar el esfuerzo de ahorro en las ciudades, “la Arabia Saudí de la eficacia energética”, abandonando el modelo despilfarrador de las urbanizaciones residenciales de baja densidad.
Tras varias décadas de debate sobre lo que llaman sprawl -el crecimiento en mancha de aceite de la ciudad-, los norteamericanos han redescubierto la ciudad compacta europea como un ejemplo de sostenibilidad. Los nuevos urbanistas encabezados por Andrés Duany y Elizabeth Plater-Zyberk diseñaron en 1979 Seaside -una promoción en la costa de Florida donde después se rodaría El show de Truman- para propugnar una alternativa de mayor densidad frente a la suburbanización dispersa que ha caracterizado el último medio siglo: esa que retrata en sección el itinerario de Tony Soprano cuando conduce de Manhattan al interior de Nueva Jersey en los créditos de presentación de la serie televisiva, o la que caricaturizan los 45 segundos de casas repetidas, coches repetidos y personajes repetidos que introducen los capítulos de Weeds. Pero la reforma de los nuevos urbanistas estaba lastrada por su tradicionalismo estético, y no ponía en cuestión la nostalgia arcádica de la ciudad jardín; sólo ahora, cuando las medidas para controlar el sprawl han figurado prominentemente en las campañas electorales, y cuando el cambio climático se ha convertido en una cuestión capital de la polémica política, se ha comprendido que la ciudad compacta es el único camino.
En España, la conjunción de la burbuja inmobiliaria y la corrupción urbanística ha demonizado las grúas, la densidad y la altura como signos sulfurosos del Maligno, y los políticos se abrazan a los árboles con tanto fervor como abjuran del asfalto, siendo así que ellos y nosotros hemos votado con los pies a favor del cemento. Por más que el aterrizaje suave de los precios de la vivienda y la catarsis áspera de los escándalos municipales templen las ambiciones de los ediles y recorten los proyectos de los promotores, la alternativa a los bloques unánimes de Paco el Pocero no puede ser el paisaje exánime de los adosados periurbanos, suburbanos o exurbanos. La oferta electoral de la presidenta de la Comunidad de Madrid, que propone limitar a tres plantas y ático la altura de todos los nuevos desarrollos residenciales, es una promesa tan difícil de materializar en el terreno jurídico como disparatada de mantener en el territorio físico, porque impondría como único modelo de crecimiento urbano el más incompatible con la sostenibilidad: una ciudad dispersa que consume grandes cantidades de suelo, agua y energía, tanto en su construcción como en el mantenimiento de sus edificios y redes de transporte; una ciudad, por tanto, que contribuye al calentamiento global con una carbon footprint (huella de carbono) desmesurada; y una ciudad, en fin, que siendo retóricamente verde es la menos verde de todas.
Todas las ciudades felices, como asegura The Economist en su reciente informe urbano, se asemejan al menos en dos cosas, la prosperidad y el buen gobierno; las infelices lo son de muy diversas maneras, pero ni los arrabales degradados, los administradores corruptos, las calles inseguras o la carestía del alojamiento logran disuadir a las multitudes de ese éxodo hacia los núcleos urbanos que ha situado ya en las ciudades a más de la mitad de la humanidad. Estos organismos crecen, se marchitan, se reaniman o se extinguen, pero con frecuencia sobreviven a las naciones y a los imperios, reinventándose una y otra vez sobre la urdimbre fértil de su capital humano, más sólido fundamento de la pervivencia urbana que el capital físico invertido en sus trazas sobre el territorio. Al final, no son siempre las ciudades más amables las que tienen más capacidad de atracción, pese a que los rankings urbanos de habitabilidad privilegian testarudamente la placidez casi adormecida; en la encuesta de la revista británica, que valora 50 ciudades del mundo, los primeros lugares los ocupan las inevitables Vancouver, Melbourne, Viena o Ginebra, mientras Madrid y Barcelona comparten un rezagado puesto 33, por detrás de Tokio, París o Berlín, pero delante de Londres o Los Ángeles, que figuran a la cola de la lista.
Pero hasta las ciudades más abrasivas nos atraen como el imán a las limaduras de hierro, y ese poder magnético no lo otorgan las amenidades públicas ni los edificios trofeo, sino la energía material de su escala y las oportunidades sociales de su diversidad. La ciudad son sus gentes, y en la contemporánea economía del conocimiento el factor esencial de competitividad urbana es la formación de su población. Si la densidad es una virtud ecológica, al liberar territorio y reducir la factura energética, es también una virtud social, al facilitar la confluencia del talento y la fertilización cruzada que es el fundamento de la innovación. La congestión, sin embargo, necesita orquestarse para que no derive en caos, mediante semáforos físicos que regulan el tráfico de personas o vehículos y mediante semáforos jurídicos que ordenan la circulación de ambiciones o intereses: esos semáforos son el buen gobierno urbano, y si a ellos se añade la promoción del capital material incorporado en sus infraestructuras de transporte, educación o salud, y del capital social que reside en la confianza mutua y la protección de los débiles, la ciudad compacta se convierte en el mejor escenario de la vida, en la más sostenible residencia en la tierra, y en la más cabal naturaleza.

Fuente: ELPAIS.es

La misteriosa desaparición del lago Témpanos

junio 20, 2007

Un grupo de científicos investiga por qué un lago de la región austral chilena de Magallanes se ha quedado seco

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Un grupo de expertos chilenos investiga la desaparición del agua de un lago en la región austral de Magallanes, según han informado este miércoles fuentes oficiales. Según el director regional de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Juan José Romero, en el lugar donde estaba el lago Témpanos, a unos dos mil kilómetros al sur de Santiago, solo ha quedado una cavidad de 30 metros de profundidad. Según publica la edición digital del diario chileo El Mercurio, una de las razones a las que apuntan los lugareños es que el terremoto que sacudió en abril a la región de Aisén podría haber formado la grieta que absorvió el agua del lago.

El hecho fue descubierto a fines de mayo pasado por funcionarios de Conaf, que están a cargo de un proyecto para la conservación del Huemul, un venado originario del sur de Chile que está en peligro de extinción, tal y como ha explicado Romero a radio Cooperativa. Sin embargo, cuando estos funcionarios patrullaron la zona en abril, no detectaron ningún hecho anormal.

Témpanos varados

“Se encontraron con la tremenda sorpresa de que el lago había desaparecido. Y no estamos hablando de un lago pequeño, sino bastante grande”, ha señalado el funcionario. Los témpanos que daban el nombre al lago siguen ahí, “pero varados en el lecho seco de lo que fue el lago”.

Mientras la Conaf ha solicitado el apoyo de geólogos para investigar lo sucedido, la prensa de la ciudad de Punta Arenas ha destacado que en el sector se formó una playa con características similares a otra existente en el lago Grey, situado en el Parque Nacional Torres del Paine. Esta última, según los expertos, se originó en una fractura de la parte superior de la corteza terrestre.