Archive for noviembre, 2007

Planta de Ensamblaje de Placas Solares en RD

noviembre 27, 2007

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Arlene Reyes Sánchez

SANTO DOMINGO.- La empresa Fluitecnik Solar inauguró la primera fase de la Planta de Ensamblaje de Placas Solares Fotovoltaicas, en las instalaciones del Parque Cibernético, con la presencia del presidente de la República Leonel Fernández Reyna.

Se entiende que una placa solar es un módulo que aprovecha la energía de la radiación solar. El término comprende a los colectores solares utilizados para producir agua caliente (usualmente doméstica) y a los paneles fotovoltaicos utilizados para generar electricidad.

Los paneles fotovoltaicos están formados por numerosas celdas que convierten la luz en electricidad. Las celdas a veces son llamadas células fotovoltaicas, que significa “luz-electricidad”.

Estas celdas dependen del efecto fotovoltaico para transformar la energía del sol y hacer que una corriente pase entre dos placas con cargas eléctricas opuestas. Numerosas empresas e instituciones están trabajando para aumentar la eficiencia de los paneles, principalmente compañías privadas que realizan la mayor parte de la investigación y desarrollo en este aspecto.

Frente a tan impresionante novedad, el Presidente de la República, Leonel Fernández Reyna, expresó el orgullo y la satisfacción que le provoca la instalación de este anhelado proyecto. Así mismo, Alberto Madoz, ejecutivo de Fluitecnik Solar manifestó las grandes expectativas que se esperan de tan ambicioso sistema.

A la actividad asistieron destacas personalidades de diferentes ámbitos sociales, quienes compartieron sus inquietudes e impresiones frente a este amplio proceso tecnológico.

Entre los empresarios que se dieron lugar en el acto estaban: Yolanda Plaza, Fernando Sousa, Diógenes Reyna, Douglas Saviñón y Carlos Marchena. Sin duda, en un acto tan significativo, el público que se dio cita pudo ser testigo del comienzo de una obra valiosa e importante como es la mencionada.

Fuente: Listín Diario

Fernández inaugura planta de paneles solares

SD. El presidente Leonel Fernández encabezó anoche la inauguración de una planta de producción de paneles solares fotovoltáicos, construidos por la empresa española Fluitecnik a un costo de 23 millones de euros.

El discurso de apertura estuvo a cargo del director ejecutivo de Fluitecnik, Alberto Madoz, quien invitó al empresariado a participar en el proyecto para que se beneficien de una producción eléctrica limpia y mejoren la rentabilidad de sus inversiones.

Luego, el presidente de la Comisión Nacional de Energía, Arístides Fernández, destacó que la instalación de la planta, ubicada en el Parque Cibernético, evidencia la visión de futuro que tiene el mandatario con relación a la obtención de nuevas fuentes de energía que no afectan el medioambiente.

También hablaron el presidente del Parque, Eddy Martínez, y la embajadora de España, Almudena Mazarrasa, quienes destacaron la viabilidad del proyecto.

- Jesús Arias Parra

Fuente: Diario Libre

Renzo Piano: entrevistado por Charlie Rose

noviembre 26, 2007

Junot Díaz: Dreaming in Spanglish

noviembre 23, 2007

Después de darle una trompá a Harry Potter en la lista de los mejores libros del año en Estados Unidos, de acuerdo a la lista de Amazon, el New York Times nos entrega su reporte de los 100 libros notables del 2007: en el lugar 7, está Junot con THE BRIEF WONDROUS LIFE OF OSCAR WAO.

Para mi es un deber celebrarlo….. y lo estoy haciendo.

¡ Salud Junot !
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El “Oscar Wao” de Junot Díaz: una narrativa de la emigración en pelea por su identidad

Miriam Ventura

Cuando Junot Díaz publicó su colección de cuentos “Negocios”, a pesar del contexto de canón literario en que quisieron usarlo, él se desprendió con esta respuesta : “Mi presencia aquí , o el éxito alcanzado habla igual de la ausencia de los escritores negros y latinos en la literature norteamericana”.

Hoy a pesar de los linguistas cervantinos, su coro de periodistas enganchados a cuentistas, catedráticos y maestros de ceremonias dieciochescas, Junot Diaz se impone como revisión a lo territorial, y doble crítica: A los hispanofilos y puritanos de la lengua disperses allá y aquí.

El problematiza la visión de “media lupa” con que desde RD, son vistos los escritores dominicanos/as residents en Nueva York. En su narrativa está la efervescencia la mezcla, el conflicto que un día ha de mover las fichas narrativas de la diáspora hacia algún lugar, para dejar ese “no lugar “ al cual parecerían estar condenados por la falta de una crítica allá y aquí.

Ya los críticos lanzaron el grito al cielo no sólo contra lo que llaman el spanglish problemático de Junot, sino contra otros escritores latinos como nuestra Sandra Cisneros y Danise Chavez, inventándose incluso una división entre los escritores mexicanos, caribeños y sudamericanos

A pesar de esos linguistas cervantinos, periodistas-cuentistas, catedráticos, y toda la urdimbre anti-spanglish, Junot Díaz, dio un palo con Brief wonderous life of Oscar Wao. El Newsweek consideró que él (Junot) tiene el ojo desapasionado de un periodista y la lengua de un poeta. (“Díaz has the dispassionate eye of a journalist and the tongue of a poet,”). Creo lo mismo. Es con Junot Díaz, de la narrativa “sin patria” excepto las palabras que una nueva geografía, se mueve como crítica al dominio de esa “visión official de patria”, y que se me antoja que el verdadero Brief wonderous life of Oscar Wao, es Junot Díaz. Es el Oscar Wao a Junot como el Wow es lo sorpresivo del spanglish transdicho como el “guau”dominicano. Y quién dice entonces que no está fundando Junot Díaz un contexto de patria en el lenguaje?.

Acaso el Party Watchers desde donde él se destapa con el famoso “pariguayo” tan común en dominicana para decir que se es pendejo, esta lejos del Jhonny Cake( para decir yaniqueque), o el cherchando que bien puede ser la combinacion de Church-up(cuando en la iglesia las damas hablan parlotean mientras comen o toman café). El léxico popular dominicano está lleno de voces como “Borojol”, “Brigandina”,”Friquitaki”, y nuestro clásico y devaluado “Chele”, que proviene del Chelin inglés.

Mínimo, Díaz ha reorganizado de forma solemne y a la vez cómica el modo de hablar de los dominicanos, tanto de allá(aunque no se quiera admitir) como de aquí, a la luz de lo que la oficialidad nos da y nos quita con la influencia de los anglicismos y su adhesión a nuestros modos de expressión, pero además Junut pone en conflicto lo transnacional y diaspórico, tanto desde la visión de dominicana, como la de aquí y con la cual se manejan los sectores “culturales y académicos” de aqui, representantes o no de las estructuras que en USA, representan al gobierno dominicano en el aspecto político y cultural.

Fuente: El Nuevo Diario

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DREAMING IN SPANGLISH

By A. O. SCOTT
THE BRIEF WONDROUS LIFE OF OSCAR WAO

By Junot Díaz.

340 pp. Riverhead Books. $24.95.

The hero of Junot Díaz’s first novel is an overweight Dominican-American man named Oscar, a “ghetto nerd” from Paterson, N.J., and a devotee of what he somewhat grandly calls “the more speculative genres.” He means comic books, sword-and-sorcery novels, science fiction, role-playing games — the pop-literary storehouse of myths and fantasies that sexually frustrated, socially maladjusted guys like him are widely believed to inhabit.

But of course an awful lot of serious young-to-middle-aged novelists (Jonathan Lethem, Dave Eggers, Michael Chabon) hang around there as well, lingering over the narratives that fed their childhood imaginations in order to infuse their ambitious, difficult stories with some of the allegorical pixie dust and epic grandiloquence the genres offer. In “The Brief Wondrous Life of Oscar Wao,” Díaz, the author of a book of sexy, diamond-sharp stories called “Drown,” shows impressive high-low dexterity, flashing his geek credentials, his street wisdom and his literary learning with equal panache. A short epigraph from the Fantastic Four is balanced by a longer one from Derek Walcott; allusions to “Dune,” “The Matrix” and (especially) “The Lord of the Rings” rub up against references to Melville and García Márquez. Oscar’s nickname is a Spanglish pronunciation of Oscar Wilde, whom he is said to resemble when dressed up in his Doctor Who costume for Halloween.

“What more sci-fi than Santo Domingo? What more fantasy than the Antilles?” Oscar wonders. And the question of how to take account of his ancestral homeland — its folklore, its politics, the diaspora that brought so many of its inhabitants to North Jersey and Upper Manhattan — is one that explicitly preoccupies Oscar’s creator. The way Díaz tells it, the Dominican Republic, which occupies the Spanish-

speaking half of the island where Columbus made landfall, is the kind of small country that suffers from a surfeit of history. From the start, it has been a breeding ground for outsize destinies and monstrous passions.

Díaz’s novel also has a wild, capacious spirit, making it feel much larger than it is. Within its relatively compact span, “The Brief Wondrous Life of Oscar Wao” contains an unruly multitude of styles and genres. The tale of Oscar’s coming-of-age is in some ways the book’s thinnest layer, a young-adult melodrama draped over a multigenerational immigrant family chronicle that dabbles in tropical magic realism, punk-rock feminism, hip-hop machismo, post-postmodern pyrotechnics and enough polymorphous multiculturalism to fill up an Introduction to Cultural Studies syllabus.

Holding all this together — just barely, but in the end effectively — is a voice that is profane, lyrical, learned and tireless, a riot of accents and idioms coexisting within a single personality. The voice belongs, for the most part, to Yunior, who only gradually slides from behind the curtain of apparently omniscient narration to reveal himself as a character. He’s Oscar’s sometime roommate at Rutgers, the would-be boyfriend of Oscar’s sister, Lola, and in just about every imaginable way Oscar’s opposite. While Oscar favors the stilted, thesaurus-fed diction of the fantasy-nerd autodidact (“I think she’s orchidaceous”), Yunior affects a bilingual b-boy flow, punctuated by bouts of didacticism. And while Oscar falls madly and chastely in love with a succession of not-quite-attainable women, Yunior is a chronic womanizer. Though Yunior is, like Oscar, an aspiring writer, his preferred genres are more hard-boiled, “all robberies and drug deals and … BLAU! BLAU! BLAU!”

“To say I’d never in my life met a Dominican like him would be to put it mildly,” Yunior explains, and in creating Oscar, Díaz has used one stereotype to subvert another. Not all Dominican men are macho peacocks, and not all sci-fi, anime and Dungeons & Dragons fanatics are white boys. That this may be an obvious point doesn’t diminish the skill and flair with which Díaz brings it home.

But “The Brief Wondrous Life” isn’t Oscar’s story alone. Indeed, he often seems like a bit of an exile in the book that bears his name. The recounting of his thwarted romances, his suicide attempt, his friendships and his literary projects is interrupted — and overshadowed — by episodes of family history that reverse the migratory path from the D.R. to the U.S.A. and concentrate on the women in Oscar’s family. His sister, a punk rocker, runaway and track star, is in many ways a more vivid and magnetic character than her brother, as is their mother, Beli, whose remarkable biography forms the novel’s true narrative backbone. In Baní, the provincial Dominican city where she was raised, Beli was a dark-skinned beauty, a scholarship girl at a fancy private school and eventually the lover of a notorious criminal. Her son’s painful, familiar passage into adulthood is set against her own transformation, shown in reverse. When we first see her, she is an angry, borderline-

abusive immigrant matriarch, fighting with her daughter and furiously wearing herself out with work and worry. But later chapters show Beli as a rebellious daughter in her own right, struggling with La Inca, the poor yet respectable relative in whose home she was raised. Beli’s parents — a doctor and a nurse, as La Inca never tires of reminding her — were members of the bourgeoisie who fell afoul of Rafael Trujillo, an impressively brutal dictator, even by mid-20th-century Latin American standards. As Díaz puts it in a footnote: “At first glance, he was just your typical Latin American caudillo, but his power was terminal in ways that few historians or writers have ever truly captured or, I would argue, imagined. He was our Sauron, our Arawn, our Darkseid, our Once and Future Dictator.”

And for just this reason Trujillo proves to be a great boon for Díaz, who washes the cities and villages of his country in the 1940s and ’50s in a period ambience that’s violent as well as sensual and exotic. The island may be cursed and haunted, but it’s also enchanted; even the bitterest memories seem softened by nostalgia. The evil spirits that are periodically invoked to explain Oscar’s family’s bad luck are also, for the novelist if not for his characters, lucky charms.

Without the horrors and superstitions of the old country, without the tropical sweetness that inflects Díaz’s prose even at moments of great cruelty, Oscar Wao would be just another geek with an Akira poster on his dorm-room wall and a long string of desperate, unconsummated sexual obsessions. The incongruity between Oscar’s circumstances and his background — a disjunction Díaz solves violently and unconvincingly in the book’s final section — is the real subject of “The Brief Wondrous Life of Oscar Wao.” This is, almost in spite of itself, a novel of assimilation, a fractured chronicle of the ambivalent, inexorable movement of the children of immigrants toward the American middle class, where the terrible, incredible stories of what parents and grandparents endured in the old country have become a genre in their own right.

Fuente: The New York Times

Ventas de metal genera ingresos por US$153.5 millones

noviembre 20, 2007

Edwin Ruiz/Clave Digital

SANTO DOMINGO, DN.- Impulsadas por los elevados precios del ferroníquel, las exportaciones nacionales crecieron 64.34% en los primeros tres meses del año, al situarse en US$520.9 millones, según un informe del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD).

Esto significa que en enero-marzo de 2007 al país ingresaron US$203.9 millones más que lo ingresado en el mismo periodo del año pasado por las ventas al exterior de productos dominicanos, lo que excluye los bienes de las zonas francas.

En este crecimiento, las exportaciones de ferroníquel jugaron un importante papel. Aunque su cantidad exportada, en términos de peso bruto, cayó de 20.4 millones a 18.4 millones de kilogramos, esto es, 9.8%, el valor de estas exportaciones crecieron de US$109.1 millones a US$262.6 millones, lo que equivale a un aumento de 140.6%.

Por el incremento de las exportaciones de ferroniquel, al país ingresaron de forma adicional US$153.5 millones, lo que representa un 75.3% de las divisas adicionales que recibió República Dominicana como consecuencias del aumento de sus exportaciones nacionales en el primer trimestre.

República Dominicana vendió el kilogramo del ferroniquel a 14.22 dólares (según el valor FOB o libre a bordo) en el primer trimestre de 2007, que representa un incremento de 166.48% con respecto al valor del kilogramo del metal en enero-marzo de 2006, lo que se corresponde con las importantes alzas de los precios en los mercados internacionales. Esta bonanza se fundamenta en niveles muy bajos de inventarios como resultado del aumento de la producción de acero inoxidable en países como China.

Los productos no tradicionales, correspondiente a la agropecuaria, a la agroindustrias y a los productos industriales, también experimentaron un importante crecimiento de 30.84%, al pasar de US$152.2, a US$199.2 millones entre enero y marzo del 2007.

Mientras que las exportaciones tradicionales apenas crecieron en 6.65%, al pasar de US$52.6 millones a US$56.1 millones. En este renglón sólo crecieron las exportaciones de furfural (243.58%), y el cacao crudo en grano (38.12%). El resto de los productos agrupados en este renglón registraron fuertes caídas en sus ventas al exterior. En ese sentido, las exportaciones de azúcar refinado cayeron 97.98%, las de café verde en rama bajaron 26.35%, y las de tabaco en rama se redujeron en 73.13%.

El director del CEI-RD, Eddy Martínez Manzueta, informó que de los US$520.8 millones exportados entre enero-marzo del presente año, el 32%, es decir unos US$168.8 millones fueron dirigidos al mercado de Estados Unidos, seguido por Bélgica, quien importó US$46.8 millones, lo que representa un 8.9% del total exportado desde las República Dominicana.

Informó que Corea del Sur fue el tercer mercado que comercializó productos dominicanos, por lo cual importó US$44.8 millones, en el indicado período, es decir el 8.62%.

Reveló que Japón compró productos dominicanos valorados en un US$33.7 millones, en el primer trimestre de este año, lo cual significó un 6.4% del total exportado, seguido de Holanda con un 6.4%.

Exportaciones Crecen en un 43.5% hacia EU

El director del CEI-RD informó además que entre enero y marzo del presente año las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos se incrementaron en un 43.5 por ciento en comparación con el mismo período del 2006.

Explicó que de US$117.6 millones que se exportaron en los tres primeros meses del 2006, pasaron a US$ 168.8 millones en igual período del presente año.

Mientras que las exportaciones hacia Bélgica se incrementaron en un 172 por ciento, al pasar de US$17.1 millones a US$46.8 millones. La República Dominicana Exportó a Corea del Sur un total de US$44.8 millones, unos US$15.4 millones más que el año pasado, cuando se hicieron exportaciones por la suma de US$29.4 millones hacia esa nación.

En el caso del Japón, entre enero y marzo del presente año las exportaciones dominicanas hacia esa nación aumentaron en un 512 por ciento al pasar de US$5.5 millones a US$33.7 millones comparado con el mismo periodo del 2006.

Fuente: Clave Digital

Quisqueya en Nueva York

noviembre 15, 2007

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Jugando con la adversidad (Playing with Adversity), 2001

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A 2002 work by Quisqueya Henríquez, on view at the Bronx Museum.

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By KEN JOHNSON
Published: October 26, 2007
In a cryptic black-and-white photograph by Quisqueya Henríquez, the shadow of a woman lying on a Bauhaus-style recliner is cast on a blank wall. At the Bronx Museum of the Arts, where the picture is included in a lucid, compact survey of Ms. Henríquez’s wry, cerebral art, a label explains that the picture is a takeoff on a photograph of Charlotte Perriand on a chaise she designed with Le Corbusier and Pierre Jeanneret. Ms. Henríquez’s work shows only the shadow — of herself, in a similar chair — and thereby, the label says, “makes a telling comment on the assumption that Modernism in Latin America was a mere shadow of European Modernism.”

In whatever form she works — sculpture, installations, collage, video — Ms. Henríquez tends to come up with ideologically suggestive one-liners generated by her preoccupation with the gap between international modern art and the local, vernacular arts and cultures of Latin America. Born in Cuba in 1966 and now living in the Dominican Republic, she has been included in numerous solo and international group exhibitions in North and South America, but is still not well known in New York.

A recent video called “On the Map (Yellow on Yellow)” presents a blank yellow screen with subtitles in yellow type displaying transcripts of sensational television news reports from Spanish-language television: stories about a kidnapping, the births of a deformed horse and a premature baby, and so on. While the color and the text refer to yellow journalism, the blank screen and the parenthetical title “Yellow on Yellow” refer to the famous Malevich painting “White on White” and to the Modernist dream of pure abstraction.

In a computer-animated work called “Bumpers,” high-definition flat screens present all-white images of tubular bus bumpers that become progressively filled in with vibrant colors. This refers to Dominican bus drivers’ practice of painting their front bumpers in beautiful decorator colors. At the same time the disembodied images call to mind abstract paintings of the 1960s by artists like Frank Stella and Kenneth Noland.

A video called “Intertextuality” that shows a chicken wandering around on a city street has been altered to give it the high-contrast darks and lights and the intense, fruity color of an Andy Warhol painting.

The effect of such works is to conflate in the viewer’s mind two habitually separated realms: that of rarefied high art and that of popular culture and ordinary life. The larger significance for Ms. Henríquez is in the perception that the world’s ruling cultures have tended to claim high art for themselves while granting to the Southern hemispheres the “lower” orders of vernacular, folk and tribal arts.

The problem is that academic discourse has made these themes familiar. Lately, legions of critics, art historians and curators have been rushing to analyze and redress the North’s historic devaluation of Latin American modern art. So her works tend to read not as challenging revelations of cultural blindness but as clever, formulaic affirmations of currently accepted truths.

There is, moreover, something too pat about many of her efforts. An early work consists of two piles of cotton thread produced by unraveling a piece of canvas. One pile is the warp, the other the weft, and thus the art of painting is deconstructed into its material essentials. A little too neatly, perhaps.

Recent sculptures consist of various balls produced by major sporting goods manufacturers that have been altered as if by indigenous folk artists. Tennis balls, footballs and basketballs have been cut up, turned inside out and otherwise manipulated and transformed into wallets, purses, hats and other useful or decorative commodities. Again, it’s about the intersection of international corporate culture and local folk culture, with an implied critique of deracinating global capitalism added.

If there is a certain psychic shallowness about all this, it may be that Ms. Henríquez tends to favor a high-minded, programmatic intellectualism over more intuitive, imaginative possibilities. In her attractive color street photographs she seems to be searching for a deeper engagement with the world, but her pictures of juxtaposed objects that are like found sculptures are so much like photographs by Gabriel Orozco that you feel that she’s working not from life but from a kind of ready-made template.

There is one unusually poignant video in which you look out from a dark room through a rough hole in the wall near the floor. You see the feet of a man who is dancing to the sound of a merengue song. It creates a sad sense of longing to get out, to get free of the imprisoning cell and to join the dancer. It’s as if Ms. Henríquez herself were yearning to escape the strictures of her cool, formulaic conceptualism.

“The World Outside: A Survey Exhibition 1991-2007” continues through Jan. 27 at the Bronx Museum of the Arts, 1040 Grand Concourse, at 165th Street, Morrisania; (718) 681-6000, bronxmuseum.org.

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link: the bronx museum

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Fuente: TheNewYorkTimes

Junot Díaz le gana a Harry Potter

noviembre 15, 2007

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En una nota desde Berlin, el amigo Miguel Mena nos cuenta que Junot Díaz, escritor de la diáspora en Nueva York va muy bien  con su nuevo libro. Enhorabuena.

Dice Miguel:

Les confieso: me niego al rollo de los más vendidos y fíjate que chulo te quedó, etc., pero hoy recibí el newsletter de Amazon y me topé que según ellos, en la lista de los 100 mejores libros del 2007 -lógico que en lengua inglesa-, la novela de Junot está en el segundo lugar… algo es algo:

http://www.amazon.com/gp/feature.html/ref=pe_15160_7366520_as_img_1/?docId=1000158311

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